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Whitman criticada por mal trato a latinos

Critican a Whitman

Una residente de Fresno protesta en contra de Whitman y en favor de Nicky, empleada doméstica indocumentada. - Getty Images

Un tema controversial en California

VIDEO:  Un tema controversial en California - Univision

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¿Whitman no tiene vergüenza?

FRESNO, California – Los acalorados intercambios entre el demócrata Jerry Brown y la republicana Meg Whitman en torno al tema migratorio dominaron este domingo los titulares de varias páginas y programas políticos del país, tras el debate organizado el día anterior por Univison entre los candidatos a la gobernación de California.

Como se esperaba, el reciente escándalo en torno al ama de casa indocumentada que trabajaba para Whitman dio pauta para que los candidatos intercambiaran acusaciones de decepción y falta de carácter, además de proveer un claro contraste entre las posiciones de ambos respecto al tema de inmigración ilegal.

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“La Nicky que yo vi en la conferencia de prensa no es la Nicky que yo conozco desde hace nueve años”, dijo Whitman en relación a la ex empleada que recientemente se presentó ante los medios acompañada de la abogada Gloria Allred para denunciar el supuesto maltrato al que había sido expuesta y la forma poco compasiva en la que fue despedida.

A la vez, la republicana insinuó que Brown habría obrado en conjunción con Allred para detonar un escándalo político en una contienda que hasta ahora ha transcurrido en empates técnicos en las encuestas.

“Usted debería de tener vergüenza”, replicó Whitman volteándose a su contrincante, “de sacrificar a Nicky Díaz en el altar para sus ambiciones políticas”.

Brown contraatacó acusando a la republicana de no ser capaz de tomar responsabilidad por su error e implicó que sus actos daban señas de hipocresía en lo referente al tema migratorio.

“Ella ha pasado por todo el estado diciendo que los patronos deberían de ser responsabilizados por [contratar a indocumentados]”, dijo Brown. “La señora Whitman obviamente no se ha responsabilizado a sí misma”.

Whitman se defendió diciendo que no había tenido otra opción más que cesar a su empleada y afirmando que Díaz había sido contratada a través de una agencia a la que Díaz le mintió con documentación falsa.

“¿Qué esperaba que hiciera?”, le preguntó Whitman a Brown. “Que hablara a la oficina del procurador general?”

Los candidatos tuvieron la oportunidad de contrastar sus posiciones en torno al tema migratorio con varias de las preguntas que los moderadores del debate – Jorge Ramos y María Elena Salinas – les hicieron a ambos.

Whitman reafirmó su posición en contra de otorgar licencias de conducir a los indocumentados y a favor de eliminar las ciudades santuario, implementar un sistema de verificación de estatus migratorio para empleados prospecto y establecer un programa de trabajadores temporales.

Ante la pregunta expresa, Whitman dijo que no consideraría la frontera segura hasta que ya “no pasen más inmigrantes ilegales por la frontera”.

“Más allá de la mucama y lo que supo Whitman o no, el tema real para un votante no es tanto eso como la realidad de las posturas sobre inmigración de la señora Whitman”, apuntó el analista político Fernando Espuelas, agregando que su mensaje en este tema “está dirigido al ala derecha del Partido Republicano, sin la cual no puede ganar la elección. “Y eso significaría deportaciones masivas, porque si no hay camino para la ciudadanía, ni lugares en donde la gente pueda vivir, ¿qué otra opción queda?”

Además, agregó Espuelas, “la mucama representa la realidad de que la comunidad indocumentada está íntimamente integrada a la economía de Estados Unidos”, un hecho que según él, Whitman parece obviar a la hora de perfilarse como la candidata con la experiencia necesaria  para arreglar los problemas económicos del estado.

Por su parte, Brown destacó su oposición a que las agencias del orden locales y estatales realicen funciones migratorias, así como su disposición para usar el músculo político de California para impulsar una reforma migratoria que incluya un camino para naturalizar a millones de inmigrantes indocumentados.

Sin embargo, su posición en torno a las ciudades santuario y las licencias para los indocumentados fue más matizada, pronunciándose en contra de casos como el de San Francisco, en los que según él, inmigrantes con antecedentes criminales “eran protegidos”. Tampoco quiso ofrecer una respuesta concreta al tema de las licencias, respondiendo que la verdadera solución era ofrecer un camino a la ciudadanía.

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