La energía limpia no es la alternativa
Con el barril de petróleo en el área de los $100 dólares, los mercados están preocupados ante el alto precio del crudo.
No obstante, algunos expertos opinan que las energías limpias en la actualidad no constituyen una alternativa al crudo.
Aseguran que su producción, al menos de momento, apenas cubriría la cuarta parte de la demanda energética mundial.
Por un lado, hay quienes dicen que aún queda petróleo suficiente para abastecer al planeta por los dos próximos siglos.
En cambio, otros consideran que para 2050 acabará el suministro de crudo necesario para cumplir con la demanda global.
Se piensa que no habrá barriles suficientes para satisfacer la producción industrial y el consumo doméstico de petróleo.
Un tercer grupo de expertos asegura que ya hay naciones y empresas con energías alternativas al petróleo.
Supuestamente, estas energías son baratas, eficaces e inagotables, y divulgarlas alteraría el orden económico del mundo.
Dar a conocer estos métodos energéticos llevaría a la ruina de los países productores de crudo, sobre todos los árabes.
Sin embargo, nadie ha dado pistas hasta ahora de la existencia de esos planes energéticos secretos.
La única opción real conocida hoy son las energías limpias o alternativas, como la eólica, la solar o la geotérmica.
La energía eólica se basa en la acumulación de electricidad suministrada por unos molinos, o aerogeneradores.
Estos son instalados en planicies o cimas de montañas de tamaño medio que aprovechan la fuerza de los vientos.
La solar guarda el calor que acumulan paneles instalados en superficies para aprovechar el efecto de los rayos solares.
La geotérmica atrapa el calor natural almacenado en la corteza terrestre, y que se manifiesta a través de humos termales